17. Décimo séptima lección de zen

¿Por qué decimos que sufrimos la dualidad sujeto-objeto? Porque vivimos desintegrados. Cuando tratamos de ser (yo, sujeto) algo que no somos (objeto), nuestra mente se llena de rigideces porque debemos adecuarnos a, y no salirnos de, las reglas que el objeto prescribe para su sostenimiento. Si pretendemos ser “figuras sociales”, debemos seguir las normas de la sociedad, y eso nos causa desazón y angustia. Por eso sufrimos con la dualidad. Si queremos ser felices, debemos encontrarnos y resolver esa duplicidad que nos daña

Anuncios