2. Segunda lección de zen

TU SEGUNDA LECCIÓN DE ZEN. Crecemos creyendo que somos especiales pero no lo somos en nada. Nacemos, vivimos, morimos como cualquier otra creatura. Incluso menos que ellas porque vivimos con miedo, miedo a perder, a no ser permanentes como lo quiere nuestro ego, a no ser estables. Somos como un río que va chocando contra las piedras y ramas y que no podemos detener. Los remolinos son coyunturas. Alimentamos nuestra ilusión de ser el más grande río pero la verdad es que a lo único que podemos aspirar es a mantener nuestra agua transparente y en movimiento. Nada más.

Anuncios